Y después de la carrera, ¿qué?

Las cosas han cambiado mucho desde que mis padres terminaron sus estudios. Antes, terminar una carrera era casi sinónimo de encontrar trabajo, pero hoy en día no significa casi nada. Todo el mundo tiene una carrera, así que es difícil diferenciarse de la competencia cuando se trata de encontrar un buen trabajo, o al menos un trabajo de ‘lo tuyo’.

Ahora la diferencia en el ámbito formativo lo marcan los posgrados, qué has hecho después de terminar la carrera o en los últimos años de estudio, con qué has combinado tus estudios principales: idiomas, tecnología, estancia en el extranjero, máster, etc.

Por suerte, en mi caso, mis padres entienden que con haber terminado la carrera y tener un buen expediente solo se ha recorrido la mitad del camino. Ahora queda la otra mitad que conlleva más esfuerzo y, generalmente, más dinero. Así es que estoy pensando en hacer un  mba Madrid. He mirado el ranking por importancia en España y creo que tengo decidida la escuela de negocios a la que voy a ir.

Antes valoré la posibilidad de irme al extranjero, pero esto conlleva varios problemas. El principal es el dinero. He dedicado toda mi vida a estudiar y nunca he trabajado, y ya he pedido bastante dinero a mis padres para que además me paguen un mba en el extranjero, con lo que cuesta. Y, por otro lado, ya estuve de Erasmus y tengo un buen inglés, sin llegar a ser bilingüe, pero me defiendo bien. Así que creo que el mba en Madrid será suficiente para lo que busco, una buena relación rendimiento/coste.

Pero antes de apuntarme he tenido que investigar un poco. A cambio de no ir al extranjero he conseguido el compromiso de mis padres para que me permitan hacer el mba de 2 años a tiempo completo. Se trata del programa más completo y ambicioso que incluye prácticas garantizadas en empresas de prestigio y convenios laborales interesantes tras terminar el programa.

Aunque no tengo garantizado trabajar en lo que quiero (¿quién lo tiene hoy en día?) con este máster creo que estaré mucho más cerca de conseguir mis objetivos.